lunes, 21 de septiembre de 2009

LA ABSTINENCIA EN EL MATRIMONIO

Cuando la mayoria de nosotros entramos en el programa, la lujuria habia hecho con nosotros cuanto habia querido. Durante la recuperacion vamos comprobando hasta que grado la lujuria nos poseia y controlaba. La lujuria nos envenenaba a nosotros y envenenaba a los demas. El lecho matrimonial no era una excepcion. ¿acaso es posible estar infectados de lujuria sin que esta influya en nuestra realacion con nuestros conyuges? muchos casados recien llegados al programa descubrieron al tratar de alcanzar la sobriedad que es extremadamante dificil, si no imposible separar el sexo de la lujuria. Cuantas veces hemos oido decir:
"Tuve relaciones sexuales con mi esposa de nuevo, como las teniamos antes y me senti como si estuviera haciendo algo malo, como si hubiera recaido."
Lo que ha facilitado la victoria sobre la lujuria para los miembros casados que lo han intentado con la actitud adecuada es un periodo de abstinencia sexual voluntaria. Prescindir del sexo en el seno del matrimonio durante un tiempo nos ayuda a ver lo que hay y lo que no hay en el mismo. Si el sexo es lo unico que lo mantiene, entonces es probable que sea un matrimonio sin substancia y pobre. Cuando algunos entramos en el programa nuestros matrimonios se encontraban en un estado tal que la abstinencia se nos presentaba como la unica opcion viable y sensata. Permite que el conyuge se recupere del trauma que le oasiona el descubrir la verdad, de la desesperacion, de la ira e incluso posiblemente de la misma lujuria. Ademas le permite al sexolico recuperarse de los efectos toxicos y demas consecuencias de la lujuria.
Algunos miembros casados que han invertido meses e incluso años en estos periodos de "desintoxicacion", lo han hecho de tan buena gana y los beneficios de la experiencia han sido tan grandes que mas tarde, durante la sobriedad, han vuelto a pasar por periodos de abstinencia para realizar inventarios sobre sus vidas y su matrimonio para mejorarlo, y se han llevado una gran sorpresa al descubrir que el sexo es opcional incluso en el matrimonio si se pone voluntariamente en manos de Dios y que la relacion conyugal se enriquece enormemente.
Las relaciones en el matrimonio de un sexolico en recuperacion pueden servir para disimular las verdaderas dimensiones de la lujuria o bien su paulatino retorno. La lujuria puede disfrazarse de forma astuta y desconcertante. Sin que nos demos cuante trata de recuperar el terreno perdido. La abstinencia lo pone al descubierto y nos lo muestra, lo que nos permite adoptar las medidas necesarias para reforzar la conexion verdadera.
Sin embargo los periodos de abstinencia sexual en el matrimonio pueden ser esteriles y contraproducentes si no van acompañados de una actividad intensa con los pasos y si no llevamos a cabo las acciones de amor hacia nuestro conyuge y los demas. Debemos ser extremadamente considerados con nuestro conyuge ya que puede interpretar la abstinencia como una muestra de falta de cariño. Es muy probable que nuestra relacion estuviera basada en las actividades sexuales y es posible que la falta de contacto sexual provoque una crisis o saque a la luz problemas pendientes: Por lo tanto, la abstinencia debiera ir precedida de un dialogo y un acuerdo previo ademas, durante dichos periodos el sexolico deberia aumentar los contactos de tipo no sexual, incrementar la comunicacion y dar mas muestras de afecto. La abstinencia puede asi convertirse en una oportunidad inmejorable para fortalecer el vinculo de la union espiritual.

enero de 1985 rev 1/90

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